En primer lugar, feliz año a todos, llevo bastante tiempo sin pasar por aquí, en parte porque he estado de vacaciones y en parte porque ando un tanto desaparecida, mi cabeza necesitaba separarse del cuerpo y pensar por si misma.

Así que ni corta ni perezosa hice lo que aconseja un viejo proverbio: "el momento para tomarte un descanso es cuando no tienes tiempo para hacerlo", bueno en realidad no se si es un proverbio o una frase, pero yo lo aplique a raja tabla, me fuí de vacaciones esta navidad al campo, con el fin de poder pensar con claridad, tenía que poner en claro mis prioridades acerca de si seguir por el camino profesional que llevaba, pese a no agradarme mucho, o cambiar radicalmente, al final como siempre, ¿porque le daré tantas vueltas a las cosas? me quedé como estaba, salvo por un insoportable dolor de cabeza.

Después de muchas vueltas, dejé de darle vueltas a las cosas planas y decidí dejar que la Nave Nodriza guiará mis pasos y como ella me puso en esta senda, pues quien soy yo para andar dandole vueltas, es mejor dejar que las cosas sigan su curso y que sea el destino el que tome la última palabra.

Por el resto sigo igual, echa un mar de dudas ahora mismo enterradas más profundo que los recuerdos de mi primer cumpleaños, loca por una chica que me tiene robado mis sueños y parte de mi corazón y que poco a poco se está metiendo en lo más profundo de mi alma, mismos amigos, mismo hábitos que el año pasado e igual de pobre, pero igual de ilusionada con la vida, esperando aún aquel amancer que me haga desear que no llegue el nuevo día